sábado, 25 de julio de 2015

Ese rincón

No vivamos de ilusiones,
solamente.
No vivas por otros, 
solamente.

Porque amar no es mirar a otra persona
de distinta manera, 
(solamente)
sino mirar juntos en una misma dirección.

No desperdicies un minuto 
nunca más, 
en intentar recuperar
momentos, personas.

No quieras por miedo,
no temas por amor, 
no dediques jamás,
un minuto a la confusión.

Destapa la realidad;
mira: quizá mañana 
todo sea diferente,
quizá mañana todo sea;
simplemente.

En ese rincón 
al que llamamos corazón,
deja un hueco limpio,
y cúbrelo con algo de raciocinio,
pero llénalo con todo el amor 
que seas capaz de dar,
y de darte. 




jueves, 23 de julio de 2015

Miedos y actitud.



La actitud es el motor, o sea, un medio para lograr un fin. La actitud también es un fin en sí mismo puesto que una buena actitud siempre proporciona algo positivo. Pero no me refiero a la actitud como un fin, sino como un herramienta dispuesta en nosotros mismos para llevar a cabo actividades, para superar experiencias y momentos difíciles, o para lograr algunos objetivos. la actitud, además, no creo que sea la misma para todos. Es decir, la actitud no tiene por qué experimentarse igual en dos personas, ya que seguramente la manera de exteriorizar la actitud sea distinta. Pero entre todas las personas con actitud hay un denominador común que no podemos olvidar, y es que las personas con una buena actitud ante la vida aprecian todo lo que esta misma les proporciona.

Seguramente, habremos oído hablar a muchas personas sobre cómo se sienten. Todos, estoy convencida, hemos estado tristes alguna vez. Y muchos, han tenido momentos complicados prolongados, situaciones de tristeza o insatisfacción, un "no estar bien contigo mismo". En estos momentos, no se sabe muy bien lo que se quiere, no se conoce demasiado hasta qué punto podemos llegar, no queremos caer, porque nos da miedo chocarnos. Pero, en verdad, el monstruo lo tienes frente a ti. Todas tus dudas, todos tus miedos, todo esta en frente de ti. - El momento de enfrentarte contigo mismo ya está aquí, y no pasa nada- . Puedes abrazar al monstruo, puedes saludarlo, puedes superarlo, porque está en tus manos. Sólo, y únicamente de manera determinante está en tus manos superar aquello que te perturba.

Ese primer paso: es actitud. Quizá el problema no sea más que falta de comprensión, quizá todo reside en algun momento de tu vida que te marcó, quizá tienes miedo a la soledad. A lo mejor el problema puede ser que nada te satisface: entonces prueba a ayudar a los demás. También es posible que estés intranquilo: seguramente te vendría bien abrirte con algunas personas. A lo mejor estás en un bucle, metido, desde hace años, porque crees que la vida es demasiado dura, demasiado difícil, y has hecho de un problema una vida entera: Réstale la importancia que le sobra al problema, tócalo, analízalo, y no tengas miedo.

No sé, la verdad, todos los casos que habrán sobre los miedos, las frustraciones, y todos esos problemas que, a algunas personas, les llevan a la destrucción. Y tampoco hay que ver demasiadas experiencias para entender que la motivación no nace de la nada, no llega al buzón de tu casa, no es un regalo que se pueda abrir. La motivación, la actitud y la valentía son valores, y por tanto hay que adquirirlos. Cuesta esfuerzo, como todo lo bueno. A veces, también es cuestión de tiempo. Pero lo más importante es que un día, te sentirás mejor. Nada será perfecto, pero sabrás quererte, y por tanto, sabras querer y valorar a los que están a tu lado. 


miércoles, 8 de julio de 2015

Latente.

 No siempre es mutua esa acción de frenar: yo no frené. Supongo que esos miedos me llevaron a acomodarme en una situación que a veces resultaba bastante impertinente. Lo más extraño de todo esto, es que era inverso el hecho de marcharme con el de sufrir. Algunas luces comenzaron a salir. Aunque siempre alumbraba más la luz de la esperanza.

Desmaquillamos, por tanto, el hecho que nos perturba. Vemos que detrás de algunos colores se escondían tinieblas. Pero que detrás de algún adiós siempre existía un enorme "hola" que me invitaba a pasar. Y yo, claro que pasaba. No solo pasaba, sino que además me instalaba. Creo que aún me cuesta marcharme. De hecho, veo muchas sombras reflejadas, a veces, en mis sueños.

Es bastante bonito, la verdad, irte de un lugar sabiendo que no puedes arrepentirte de nada, que hiciste las cosas bien; que has marcado. Sabiendo que, a pesar de todo, existe un sentimiento. Está latente, y además, creo que lo estará por mucho tiempo aunque varíe su intensidad. No obstante, me remito a lo primero: hay que frenar.

Nunca se sabe si es una mala, o buena decisión. Creo que el tiempo es sabio y sabe hablar muy bien sobre esto. Tampoco creo que el amor baste, supongo que querer implica cierta entrega, o al menos para mí. Aunque claro, todos tenemos unos topes, y quizás a nuestra edad no todos puedan superarlos.

Algún día, seguramente, las cosas las veremos con una claridad inmensa. A mi no me gusta negar que la vida pueda ponernos en frente algunas realidades que nos cambien de opinión. Es decir, todos podemos rectificar. No obstante, es preciso que las situaciones cambien, para poder ver mejor.

Nunca sabré muy por qué si dos personas se quieren, han de largarse. Creo que tampoco es precisa una explicación lógica. No siempre el amor entiende a la razón, o la razón al amor. Pero si "dejar de sentir" es posible, entonces, nos dejaremos llevar por la razón.

Si bien es cierto , además, que quien no deja de sentir fácilmente tomará las decisiones no tanto desde la razón, sino desde el corazón.


El caso es que la vida pasa, y es larga. Que las cosas cambian, o a veces, se quedan igual. Que ser positivo o pesimista, son solo engaños, y que en esto, es mejor ser realista. Aunque sea injusto que los sentimientos de una persona no siempre se vean compensados por los sentimientos de otra, hay una realidad que late, que palpita, que retumba las paredes del recuerdo. Pero también hay un sentimiento que sigue latente, que no está muerto, que no morirá, y que, a fin de cuentas, nos hace apreciar lo que tuvimos y valorar lo que queremos ahora.


martes, 7 de julio de 2015

Amor y gratitud.



Tú dejaste de buscar
y yo de encontrar
todo aquello que un día
nos cambió por completo.

Si te digo,
que a partir  de un día,
ya hay un antes  y un después,
(En nuestras vidas) Créetelo.

Lucha, ríe, llora, ama.
Quiere, espera y entrega.
Valora, confía y agradece.
Todos estos. Valores que engrandecen.

Cierto es que estos y más
los aprendí con los meses,
con las personas que pasaron,
y con aquellas que aunque se fueron
nunca murieron.

No hay un adiós de esos rotundos,
Pero sí un gran hasta luego,
no creo haber sido torpe por intentarlo,
pero creo que si no saben apreciarlo,
estás perdido.

"Cuando alguien te cuida,
te sientes indestructible.
Pero cuando eres tú quien se cuida,
lo eres."

A todo esto,
¿Por qué entristecerse?
¿Qué perdí?
¿Qué gané?

Gané muchas cosas,
y te perdi a ti.
Pero me remueve más lo primero,
que lo segundo.





martes, 30 de junio de 2015

Personas frías

-Respecto a las personas frías-

En este momento es cuando pienso en las personas frías. O en las personas templadas. Este tipo de personas son bastante distantes y suelen rehuir de aquellas "charlas"temidas. Sólo cuando les conviene se esfuerzan por hablar un poco sobre ellos mismos, pero parece casi imposible, y además, sucede cuando menos te lo esperas. En el ámbito de las relaciones se teme mucho a no hablar de problemas. Relaciones a cualquier nivel, claro. Porque en este contexto, además, tenemos una visión de uno que da más que otro, y esto genera problemas.  Por ejemplo, siempre tendremos un amigo más frío, y nosotros eso siempre lo aceptaremos, y nunca podremos reprochárselo, porque es nuestro amigo y siempre estaremos ahí. Pero también es inevitable que a veces pese un poco ese "dar más" que otro.

"Sensibilizar" a las personas frías es como derretir un hielo. Es posible siempre y cuando seamos suficientemente cálidos para ello. Supongo que en ese entorno las personas emocionalmente distantes abren un poco su espacio interior. Pero claro, esto no siempre es posible, pues  hay personas que están sumidas en sus propios problemas , en sus propios pensamientos, y no podemos hacer nada si estas personas no se esfuerzan por cambiar la parte que les impide ser realmente lo que son.

He visto que las personas que son tan frías a veces sufren más de lo que pensamos, porque en verdad, creo que genera una gran frustración la sensación de no poder "dar" algo que no puedes dar por cualquiera que sea la razón. Lo que pasa es que resulta impertinente también para los demás esta situación: a veces es terriblemente incómoda la situación de ayudar a alguien que está cerrado en su caparazón.

Por suerte, tiene que haber de todo. Las personas afectivas también han de ver reducidas sus expectativas si no quieren vivir amargadas. Y seguramente, han de valorar lo que les conviene y no, pero ante todo entender que el amor entre las personas no siempre ha de estar apoyado por grandes muestras de amor. El problema es que aquí no se sabe muy bien lo que esperar, o lo que dejar de esperar de una persona. Quizás, con el tiempo, cada uno lo experimentamos a nuestra manera y lo sabremos mejor.

jueves, 18 de junio de 2015

poesía

La poesía fue la flor que brotó de una tierra inerte,
parece raro que sucediera porque no había razón,
pues es como si naciera una cura en lo hiriente.
¿Entiendes? Era como si viviera en una contradicción.

La poesía era un arte que me acercaba
 a veces, a mí,
pero nunca jamás me acercó a ti.

La poesía no era un invento.
Era un descubrimiento.

Era arte, solo que no se veía
como se ve fácilmente en el lienzo.

Además, la poesía también tenía colores.
porque también pintaba realidades.
Y fue en ella donde  algunos depositaron
todas sus fuerzas y todas las debilidades.

No era nunca mera palabra escrita,
no era nunca la ignorancia de aquél,
el que se define idealista.
sino más bien sabiduría,
más bien entendimiento.
Era, simplemente, el fondo
de cualquier sentimiento.



martes, 5 de mayo de 2015

Amor

¿No es el mundo una locura, de amor que irradia por las mañanas y odio del tedio por las noches? ¿Locura de poder, de querer, de sentirse libre todos los días, aprovechando los vaivenes del tiempo?
¿No es , sino , cómplice el ayer de nuestro hoy? Futuro incierto que nos acecha, ¿ o más bien nos aleja?


¿Son locuras o es amor? ¿Son razones es temor? ¿Qué es, sino un suspiro en el desierto? No hay razón que valga en este maldito mundo si no es morir por amor, nunca por compasión, nunca por miedo. Aquí solo sirve, basta, puede, logra, calma, mata, muere, y revive el amor.

viernes, 1 de mayo de 2015

Mujer

Integra es tu sonrisa,
y paso a paso cada día,
  un pequeño verso
se convierte en melodía.

Pasaba el invierno,
cálido placer el de la primavera,
que en un amor de verano
sucumbió a la era del otoño.

Aprendía que un gesto, a veces,
era más que un beso,
pero que uno de esos,
era vida en el desierto.

También vio su debilidad,
sintió el dolor por una vez,
sin entender por qué.
Por qué dolía lo indoloro.

Se hizo con alguien,
se convirtió en su confidente
y encontró amistad incondicional,
un amor real.

Pero había maneras,
y había historias,
y había vida en ti,
y encontró una verdad.


El dolor pasó y cesó,
per el miedo auguró desesperanza,
y esta trajo el pozo
en donde no existe la entereza.

Desplomada su  libertad,
pero amando el futuro incierto
y sufriendo la soledad
que le atrapa en lo alto.

Aunque salió al paso,
y otra vez recorrió  mundo
de  ilusión y sueño,
-otra vez estás entero-.

Sonríe triste , si eso,
pero ama el presente
porque aún existe
este corazón latente.

Porque existo fiel a la promesa,
esa que habla de vivir al día,
una filosofía precisa,
pero tan correcta como imperfecta.

Supongo que aquí sigue, y ahí está.
Que aunque tema, siempre ama.
Que aunque muera, siempre vive.
Que aunque llore, sigue fuerte.

Que es mujer,
y deja entreverse
deja lucirse,
deja caer
- y levantarse -









martes, 21 de abril de 2015

Des(conocidos)

Hacía que sí o hacía que no,
siempre el amor lloviznando
pero no lloviendo.
Un día ellá corrió el tupido velo,
pero hacia el otro lado del duelo.

Se preguntaba por qué unos hacen más,
y por qué otros hacen menos.
No entendía, si había amor,
por qué las palabras no eran actos.

Por eso, un día se da cuenta.
Ni las penas, ni la edad,
ni ser hombre de horizontes,
o una mujer con sus dotes,
te auguran ganar.

Creyó entonces que no valía todo,
y que cambiar la lanza por la letra
no era más que seguir con el daño
y sentirse de nuevo perdido.

Creo que se dirigió por otro camino,
habían curvas, habían piedras,
pero el cielo seguía; ella también,
y sueños con forma de rosas.

Ni él venció sus ansias por cambiar,
ni ella derrotó sus ganas de regresar.
Cada uno amaba a su manera,
y cada uno por un lado caminaba.

lunes, 6 de abril de 2015

Pequeña complejidad.





Te veo desligándote del suelo, temer a la vida como un niño que ama el mañana y  desplomarte en la soledad de tus sonrisas, en la pasión que te atrapa en colores bellos. Siempre despierto ante la duda y amando el misterio. Volvía a sonar el ruido de la libertad cuando se hacía infinito el sentimiento, y que cuando escribía, no dejaba paso a lo lógico , pues  empezó a ser fatídico. A veces,  hasta  paraba los pies al reloj, horas fugaces que controlan suspiros. Así, describir el tiempo perdido, la realidad inmersa en tu cabeza, la triste y fatídica duda, la mayor injusticia o la tormenta emocional más aplastante, resulta algo difícil a la vez que fascinante. Pero estas palabras son pequeñas para poder describir cualquier rasgo humano de lo más preciso y precioso, cualquier comportamiento clave en tu personalidad, cualquier mirada distinta, cualquier arte en tí. Esas lágrimas me dejaron descolocada en mi pequeño discurso y me llenaron de magia cuando te vi sonreír de nuevo. No podía encontrar más teorías y volví a perderte el rastro.  Me destronaste la razón que reinaba y me quitaste la batuta del amor, pero me diste sueños escondidos en baúles que aún olían a recuerdos, y segundos que sabían a eternidad.

Tu maestría en palabras o en sonrisas se entremezclaban y me dejaban respirar el aire que empujaba a tus abrazos, que eran aquellos pasos encontrados. Encontré inspiración en tu corazón y arte en tu complejidad, tan paradójicamente simple. Me gustaba que me cambiaran las cosas de sitio y me dejaran tiempo para recuperar el orden. A veces, por eso, escribía cosas como esta. A lo mejor carecían de sentido, de razones sólidas o de ideas claras, pero sobraban motivos y no podía haber más naturalidad en cada frase, ni más dinámica en el baile de palabras que ríen al adversario cuando les acecha y las quiere malinterpretar.


























lunes, 30 de marzo de 2015

Ve y mira.


- Querido-

Sal a fuera, ahí abajo;
por los escombros.
Escombros sombríos de un corazón
que a cuestas persiguió una razón.
Ahí reside el miedo,  los  daños.
ahí abrirás, con magia,  tu caparazón.

Sal a fuera , ahí arriba , por lo azul.
Que tus alas  dejen destellos
y salgan de aquel pequeño baúl
de sueños rotos y ciegos,
de amores que matan o mueren,
de promesas que caen con los años.

Sal a fuera, mira el horizonte.
Mira como brilla la luz del sol,
mira como abres paso al andar,
mira como es el mar,
azul y brillante,
y que en sus pupilas
 también está.

Mira, Mírate a ti.
Mira dentro, mira cerca y lejos,
todo a la vez.
Mira qué es lo que hay,
mira qué es lo que es.

Entonces verás y dejarás de mirar,
que no es oro todo lo que reluce,
pero que sí lo eres tú,
tú y todo tu interior,
tú y todo tu exterior,
tú, y el despertar de tu sonrisa.

Porque no hay tregua sin guerra,
no hay pasión sin error,
ni amor sin desamor,
ni cielo sin tierra,
ni un nosotros sin los dos,
ni un contigo sin ti.









viernes, 20 de marzo de 2015

Una anorexia social.

Hace tiempo que llevo pensando en que debo escribir sobre la huella que nos marca la razón en muchos de nuestros pensamientos. Esta huella es aquella realidad que nos deforma , o por otro lado, nos puede engrandecer , día a día, dependiendo de nuestra actitud. En esto, desde la reflexión más común intentaré explicar lo que lejos de ser una gran crítica no deja de ser pretenciosa.

Parece frecuente el hallazgo de la belleza en aquello que se ve a simple vista, y no puedo menospreciar las primeras impresiones pues, en muchas ocasiones, me llevaron a mantener buenas relacionas con algunas personas. No obstante, es triste que nuestra sociedad esté marcada casi de forma absoluta por estos cánones que se han transformado en una tabla de valores que rigen bastantes de nuestros comportamientos. Aunque esto tampoco parece muy preocupante pues como resulta obvio, las personas somos un "yo y mis circunstancias".

En realidad, lo que me preocupa es la transcendencia de estos cánones a nuestra razón. Es decir, lo peligroso que es que estas "aspiraciones" lleguen a marcar nuestro camino de manera parcial y no nos dejen despegar un suelo que nos condiciona. En este sentido, cuántos son los casos que conocemos que han sufrido de manera física, psicológica o ambas, esta confusión de la realidad rodeada por espejos, focos y personajes.

Me parece algo que es importante decir porque parece que nuestro apego por las modas, gustos, estéticas y orden de prioridades de manera repentina e inconsciente, supone un bloqueo de nuestra personalidad y  a veces, lleva al caos en nuestro interior. No sólo puede llevar a problemas perceptibles como la anorexia o la bulimia,  sino que también puede invadirnos tanto que nos sumerge en una (gran) parte de la sociedad caracterizada por su pesimismo. Y esto no es tontería si tenemos en cuenta que el suicidio es la primera causa de muerte entre los hombres de 25 a 34 años en España, debido en general a que estos no encuentran su sitio en una realidad entre otras también aplastada peligrosamente por un mercado laboral derruido.

Si hacemos un análisis social podemos predecir que Occidente se encuentra en una etapa crítica desde el punto de vista "humano", pues está cada vez más ahogada por un consumismo que actúa como un cáncer.
Es cierto que podemos decir que vivimos mejor que antes pero creo que no podemos afirmar que nos encontramos en la "mejor" época de la historia, pues, entre otras cosas, ahora estamos realmente acostumbrados a ver violencia en cualquier medio de comunicación o lugar en la sociedad en el que nos encontremos. Es decir, parece que estamos  en una sociedad (mínimamente) frívola.

Creo que necesitaría muchas más palabras, ideas y frases para poder llegar a establecer una verdadera relación entre consumismo - crisis de valores/económica - salud social. Ello no obstante no me priva de denunciar al menos brevemente la situación  que empuja a las personas, especialmente a los jóvenes, a actuar de una manera que cuando es abusiva resulta ser un castigo a nuestra naturaleza humana.

 Nuestra vida no debería estar marcada por flechas sin dirección, o manchada por colores tan negros como el prejuicio, o los tópicos cobardes que no nos dejan respirar con tranquilidad. No podemos perder un gramo de nuestra humanidad en etiquetas que llevan a la amargura de algunas personas, al desconsuelo del valiente, al odio en vez del amor, o a la competitividad y envidia entre unos y otros.

Sabiendo pues que esta opinión no es ni mucho menos novedosa, ni si quiera buena, la crítica al sistema es solo un punto a favor del mismo. Es, a fin de cuentas, un intento por mejorar y conseguir que todos pensemos un poco más el por qué de esta tristeza general que en muchas ocasiones, viene dada por la enfermedad del consumismo y por la falta de amor, generosidad y humanidad que existe en un mundo rodeado por unos marcos flacos y bizcos que nos llevan a la gran ceguera atropelladora  contra nosotros mismos.










lunes, 9 de marzo de 2015

Como el mar.


Yo también tenía miedo
 a esa interna lucha,
y por eso me alejaba,
 de la coraza tan estrecha
 que estaba cosida por la invisible
y  gran brecha.

Aquella que en tu intento por cavar
o excavar nuevos caminos,
te alejaba de tu habitual andar
y te llenaba de motivos
para seguir y dar.

Y, otra vez aquí acecha.
Esa nube gris que Cupido
 vuelve y  aprovecha,
para desde arriba lanzar
esa blanca y pequeña flecha.

Esa que nunca duele
y que es como el azúcar,
como el mar que es dulce
(y a veces salado lugar)
Como el amor que nace,
y a veces crece.

Tan natural como el gesto de una mano
diciendo
-ven-
o unos brazos que se abren de nuevo,
y dicen
- ten- ...     (Ven-te)






sábado, 28 de febrero de 2015

La juventud es astuta, no absoluta.

Encontré alguna respuesta en un pequeño espacio de soledad, iluminado desde algún infinito poco exacto y recubierto por manteles de seda y alegría de colores verdes y vigorosos. Sentí un poco de miedo al ver que de manera imprevista mis alas comenzaban a moverse conforme mi corazón se engrandecía hacia un mundo abstracto y a la vez tan palpable, como ocurre con los recuerdos. Esta sensación perduró en mí de manera incalculable, porque respondía a un efecto vital que no consigue estructurarse en esquemas conceptuales o planes de concreción espacial. 

No obstante, era fácil ver cómo mis ideas empezaron a tener forma y luego comenzaban a cobrar vida en un instante del crepúsculo.

Uno de los hilachos por donde la aguja intentaba desempeñar el papel de confeccionista cuando aprendía eficazmente, quedó apartado del resto y más tarde enterrado. Parece ser que ese pequeño resto supuso una intromisión de la conciencia en mis actos. Esto es: Llegó el sentido común. 

El sentido común, para ser exactos, no desmantela muchos juicios de valor sino que actúa directamente y de manera casi instintiva en cuestiones que, a veces, suponen un análisis profuso para muchas personas. En este momento deduje que la edad y el conocimiento no siempre iban de la mano y que por tanto algunas personas más jóvenes tenían los puños más firmes a la hora de escribir alguna matización sobre cualquier aspecto algo relevante en la vida y que no ocurría lo mismo con personas que dispuestas a establecer cánones, se olvidaron de la esencia de algunas cosas que a mi juicio, son indiscutibles. 

Así es, ese hilacho que una vez parecía estar perdido, pisoteado y muerto por una sociedad acorazada, volvió a enhebrarse y comenzó una andadura por las costuras de mi vestimenta particular.  Esta sigue confeccionándose ya que aún no sé si salir a la calle con ella puede resultar un alivio o un duelo personal años más tarde. Supongo que la juventud es astuta pero no absoluta y que a lo mejor la verdadera confección de nosotros mismos no la trae sólo el tiempo y que el cambio y la evolución pueden resultar circunstancias que también juegan un papel importante en nuestro aprendizaje humano.

En fin, en mayor o menor medida, estos supuestos no conciernen a cualquiera y tampoco creo que guarden grandes aspiraciones, ni si quiera son pretenciosas en ellas. No obstante, es probable que pensar en nuestras capacidades sea una aclamo a la humanidad de que, quizás, antes de tomar nota sobre la vida, sería mejor establecer esos guiones para no caer en la tentación de la ignorancia y dejar morir nuestra autocrítica. 

domingo, 22 de febrero de 2015

Nuevo rumbo

Tú, 
querido amigo 
de la luz de la sonrisa,
querida estrella,
que brilla en tu mirada.

Tú, 
querido atardecer dorado,
de aquí al infinito
un amor que brota
sin tiempo, sin espacio. 

Tú, 
creador de sentimiento,
no hay talento más que este.
Ya no hay frases,
no quedan en ningún recital.

Tú, 
que a ti te escribo,
deseando encontrar
algo que dejé de buscar,
como se buscan los recuerdos
y nunca se llegan a encontrar.

Tú, 
Galán del miedo y de la maestría,
mañana comienza:
nuestra  felicidad de día,
y nuestra calma de noche.

No es, 
si más no creo que sea
un poco de arte,
O sea,
es todo y más.

Y tú,
Príncipe de un cuento sin hadas,
galopando,
por senderos verdes y azulados,
trazando rumbo de un color
que no existe más que aquí.

Tú,

Dirige tu mirada al frente,
marca un horizonte
y desdibuja este paisaje
dejando nacer a la incertidumbre.

Pero, 

dibújalo con carboncillo
y escríbeme lejos,
porque no hay distancia ni tiempo,
no hay límite en esto,
no hay técnica ni reglas,
solo hay es(entimien)to 


sábado, 31 de enero de 2015

Palabras-actos

Demasiado fácil para algunos
o demasiado difícil para otros.
Rostros de un silencio,
de un amor cuerdo.

Se atan entonces
esas pequeñas fibrillas,
y se entrelazan cada día
sin morir jamás.

Pero a veces es entonces
eso que digo al principio:
tontos o difíciles
todos los supuestos nuestros.

Como cuando el cielo tapa,
y cubre mis heridas
con trapos de algodón,
tejido limpio y azul

Como cuando mis manos
se vuelven las creadoras
de un abrazo que es sustento,
que es fruto  de sentimiento.

Pues, como así he dicho,
entre palabras y actos,
unos somos de hablar
y otros de obrar.

El problema está ahí
en que a veces sobran palabras,
y a veces,
faltan actos.

sábado, 24 de enero de 2015

joven


No sé si encontré un amigo,
o un mago despiadado,
o una formidable sonrisa
y todo su legado.

No sé bien si supe entenderle o
si simplemente nunca entendí
eso de ser feliz con tan poco.

Así, miré a mi alrededor,
y creyendo que la vida era plena,
que el mundo llenaba cada espacio ,
cada hueco del universo,
me decidí ir ahí.

Tomé la decisión de ser mejor,
o algo así. De ser yo, ¿entiendes?
De no dejar que nadie me dejara ahí,
otra vez,
con ese frío que estiraba mis pulmones,
y tus palabras,
que no me dejaban respirar.

Entonces,
si no era eso lo que quería.
Era mejor correr,
ya vendrías tú después.

Y sin más que una o dos ,
de esas palabras tan mías
decidí venir.
Y no me puedo arrepentir,
si soy tan joven...

Como la juventud que engaña,
y te hace creer que eres bastante
bastante más poco de lo que eres...

Y nadie me dijo de luchar,
aunque fuera un poco.
Y no entendía,
porqué hay personas que luchan
para eso.

Pero claro,
otra vez.
Somos jóvenes,
no podía querer,
y menos creer,
que lucharían por amor.

jueves, 22 de enero de 2015

Ni con nada

Ni con tiempo podemos llegar a la conclusión de aquel todo del que tanto hemos huido. Ni con lágrimas, ni sonrisas hemos cambiado tanto este mundo si no fuera por algunos. Ni con luchas , ni con batallas diarias hemos soportado mejor el dolor: ni con tu fe. Ni con las ganas, ni con las vacías hojas de aquella libreta, o aquél diario, o aquella palabra que resulta mágica una vez la dije yo. Si quiera con esa belleza, con esos colores, con ese rostro brillante,  encontramos las palabras adecuadas. Ni con palabras, ni con hechos, ni con el cielo de la noche o el sol que nos quemó eclipsados. Ni enojados con un mundo triste, o un cántico feliz, o una mítica historia, hemos sabido entender mejor el significado de la vida. Ni con estas frases congruentes, con sus más y sus menos, sus enemistosas conclusiones realmente contradictorias.

Ni contigo, ni sin ti. Ni con el fracaso, ni con la victoria momentánea. Ni con la feliz tristeza, o la triste felicidad. Ni con una contradicción. Ni con una adicción hemos sabido luchar. Ni con la complicada simplicidad, o la típica paradoja, o el rojizo azulado, o con la expresión de una seria sonrisa, o una palabra vaga y sus limitaciones, hemos sabido hablar mejor. Ni con nada más que añadir, ni si quiera con un arte. Ni conocerte, ni con saberte, ni con encontrarte ahí. Ni con estas faltas, y esos valores que abarcan el triunfo de una historia machacada, hemos sabido hablar mejor.

Ni más alto , ni mas claro, ni menos fuerte, ni más raro , ni más de nada hemos sabido seguir. 

Ya, ya lo sé. Ni con todo hemos tenido algo. Ni con la frase del amor hemos retenido la mirada más de un segundo. Y así, sin preguntas ni contestaciones, en las ecuaciones de una física , de un química sobrenatural, de una relación con la vida inesperada, hemos sabido combatir mejor.

No sé si algo de esto tiene un sentido,
pero ni con el sentido,
he encontrado el mío propio.
Entiende que ni con saberlo he comprendido mejor que ahí a lo lejos, muy lejos de palabras, de señales, de colores, de amores y amistades, de pasiones y traiciones, de ambiciones rotas. Ahí, detrás del alma, del sentimiento, del corazón, de la pura reflexión. Ahí, estaba alguien. Estaba algo. Estábamos yo,
y aunque así bien no sea lo correcto,
volvía a estar yo,
y mi fórmula resuelta.

Con mis palabras.




sábado, 10 de enero de 2015

(Queridas) Estrellas;

Queridas estrellas,
ahí a lo lejos aún latís.
Es en vosotras donde guardo el mañana,
donde quiero creer en que estáis.

Queridas estrellas de la noche,
es tibia y negra la noche
y tan blanca la luna que ilumina,
-tarde-
su mirada.

Queridas estrellas bonitas,
os pido que seáis los ojos de ese cielo
y me fotografiéis la sonrisa más bonita,
así como la tristeza -pero no esa amarga-

Y, si estáis ahí: ayer y hoy,
por favor, os pido que sigáis estando
ahí,
mañana.

Porque no creo en mucho,
sólo creo en que si sabéis llenar estos huecos,
en que si creáis amores a distancia,
y en que si os guardáis para la noche..

Entonces,
sabiendo que estáis ahí,
y que solo el humo ficticio de esta ciudad
 os tienta a esconderos,
sé que nunca decidiréis iros.

Por eso, preciosas luces que sabéis,
incesantes en vuestro arte de iluminar espacios muertos,
de llenar la imaginación,
y las más bellas obras,
no os vayáis jamás de mi.

Dejadme seguir un camino,
enseñar que no sé nada.
Saber que sé mucho más
por palabras inventadas,
que por libros de la escuela.

Permitidme manteneos en mi,
haceros brillar también por aquí.
Y que si alguien entiende lo que quiero decir,
entonces,
vosotras también estéis ahí,
y os quedéis ahí.

jueves, 8 de enero de 2015

time flies

Hay personas que creen que lo tienen todo ganado, haciendo poco. Hay otras que no saben por donde empezar y se quedan ahí. Hay quien lo intenta una , dos y hasta tres veces , y aún no lo consigue. A lo mejor lo consiguen a la cuarta, o a la quinta, y otros directamente poco lo intentan para conseguirlo. Obviamente, la satisfacción supongo que es diferente entre unos y otros. Las comparaciones resultan odiosas y tampoco creo que sean tan importantes estas comparativas. Lo que sí es cierto es que hay algunos aspectos equivalentes entre sí, y al final y al cabo, entre unas y otras, dejando algunas en el campo de la excepción, los resultados son iguales. Que más da 8, o 4 si al final siempre guardan un dos por ahí. La verdad , no pretendo introducir un análisis ambiguo de esto, solo pretendo establecer alguna que otra premisa: y verdaderamente creo que es importante fijar algunas bases.

Pues, como bien decía al principio, no lo tienes todo ganado. Está claro que una amistad puede perdurar incondicionalmente pero también puede  quedarse en olvido.
No es el mismo caso si hablamos en una relación porque creo que estas han de ser quizás mas cuidadas y aunque a lo mejor soporten más los fallos, creo que resultan débiles si no tienen fuerza en la base. Y también , aunque sea claro que no podemos esperar lo mismo, no creo que me equivoque si digo que no podemos conformamos con cualquier excusa para amar. No, ciertamente: hay que crear un espacio muy bonito y respetarlo. Hablemos de espacio vital.

Por eso mismo, hay quien se lleva grandes desilusiones en esta vida cuando espera de los demás algo que no reciben. No voy a excusarme porque es posible que yo también quepa en esta frase, y creo que poco a poco nos enseñamos a no detenernos con tonterías. Pues dar tiempo, dar espacio, conservar el oxígeno es importante.

Aún más importante es sino el hecho de guardar cierta confianza, lealtad, unos gramos de cariño (no está mal de ven en cuando). No podemos enseñar a las personas a que nos quieran como nosotros queremos, ni cambiar sus prioridades, ni a ellos mismos. Pero tampoco podemos darnos sólo por conseguir un poco de afectividad. Creo que, desde hace algo de tiempo, sé que es cuestión más de ser realista y dejar que el tiempo fluya, y en su paso, a quien quiera llevarse que se lo lleve, pero que no se lleve a las personas importantes: Que sea más bien discreto el tiempo y nos deje avanzar.